Crónica de una muerte anunciada
- Nación Diablo

- 26 feb 2019
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Por. Daniel Peña.
La salida de Cristante ya estaba pactada y fue prolongada, simplemente porque dentro del club hay cabezas, corazones y decisiones divididas.
A la afición y a muchos dentro de la institución les duele y no es para menos, se trata de una leyenda que dio al club como jugador, como entrenador y como persona.
Hablo de “dar” porque desde hace años no llegan jugadores que “den” al club algo simple como la convicción, el respeto y las ganas de jugar, por profesionalismo, por cercanía a la afición, incluso por lo que Toluca representa en la historia del fútbol mexicano.
Hoy se fue Cristante, pero qué asegura que quien llegue será diferente, pues se habló de un proyecto de dirección técnica insostenible; como no lo iba a ser, si los que no supieron y no han sabido sostener los últimos 6 proyectos, son todos, jugadores y directivos, porque sí, este es un deporte de conjunto y como en todo equipo de trabajo, si la cabeza no está bien ¿qué lo estará?
En la partida de Hernán, hay una esencia diferente... no, no es como cuando Cardozo dejó el banco en 2016, está vez es evidente qué hay algo en el club que desde hace años no lo deja respirar.
¿El reflejo? 9 años sin título.







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